viernes, 6 de abril de 2012

Ya no me molestan tus regaños.


Habían discutido, el se fue para evitar cometer cualquier estupidez, de la cual pudiese arrepentirse luego. Ella se quedo, no fue atrás de el, a seguir la discusión, solo hasta la puerta y algunos gritos mas mientras el seguía difuminándose a lo lejos.

Se quedo sola y eso la disgusto mas, esa impotencia conllevo a que rompiera la Laptop que había dejado prendida J. antes de irse, donde estaba escuchando algo Fall Hard de Shout Out Louds y leía un poema de Cortázar el cual, después lo pondría en el Perfil de M. con alguna dedicatoria cursi, o como era su costumbre redactando la parte que mas le gustaba. Ello antes de la pelea, después de la misma, quizás le hubiera comentado alguna canción de Metálica o Motorhead. O una de Marilyn Manson hubiera sido mas propicia.

Aun con rabia y hablándose ella misma, como su madre mientras limpiaba o lavaba la ropa, se recordó a ella, inevitable. Continuo con el desastre, agarro el LCD que habían comprado en oferta conjuntamente con la Lavadora, lo hizo añicos. saltaba como Don Ramón encima de la Pantalla. Luego continuo con el televisor del cuarto y con el Vidrio de la mesa de la cocina. Arrojo por la ventana aquellas vanidades de la juventud de ahora, su Blackberry, su Ipod y su Libro de de Futbolistas, la del Mundial del 98.

Al regresar J. después de haber caminado por la playa de Chucuito, de haberse fumado unos cuantos rubios y de haberse mojado la mitad del cuerpo en la playa, no en forma de relajación, sino por un resbalón con las piedras. Encontró a M. mordiéndose las manos, desesperada y mirando por la ventana.

Ella corrió a abrazarlo, le rogó que no volviesen a pelear, que le quería mucho, que le amaba, que no concebía una vida sin el. J. accedió a su abrazo, escuchaba todo mientras miraba el desastre, la casa sucia, mas que anteriores días, ya antes de entrar había reconocido su Álbum favorito, el del 98. Supuso ciertamente, que arrojaría cosas de el y no ella, ya que para ella las cosas de el, eran también de ella; pero las cosas de ella, solo le pertenecían a ella. J. se puso a pensar lo que le había costado comprarse lo que se había roto, que ahora era como si todo aquel esfuerzo no significase nada, que la compañía y amor de M. significaba mas, que la discusión, de la cual no se sabe el inicio y el porque, no debió suscitarse.

Luego de pensar, después de un gran rato de silencio, acepto el perdón. A la semana, sabiamente J. se mudo con M. a la casa de su suegra. Para que así, si discutían rompiese algo que le haya costado a su madre.

Mira, no pido mucho.


Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche?
No puedes, por razones técnicas.


Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Asì la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.

JC

domingo, 25 de marzo de 2012

Comedia

La claridad de los sufrimientos se obtiene simplemente mirándolos.

Ella peleaba con sus sonrisas. No podía aguantar tanta soledad. No podía encontrarle alguna razón. Ella quería deshacerse de sus rabiosos labios. Quería enseñarse el infierno para luego redimirse. Soñó a la loba que la amamanto en su infancia asechándola en todo el camino. Creyó pelear con un Minotauro hasta desangrarse y distinguió en el brillo de la sangre un rostro ajeno al suyo.

Soporto el dolor de perder parte de sus pies en cada paso. Formo con rocas una escalera casi infinita y la llamo Babilonia. Sabía que el único medio de paz era el dolor.

La espuma iba abriéndose a cada escalón, al final se distinguían inmensos jardines y a la sombra de un árbol Jesús hablaba de amor.

Se quedo mirando su alrededor, no gestiono ninguna pregunta, sabia que nadie la entendería. Comenzó a reírse, ella odiaba hacerlo. Se sintió más sola pero le agrado la idea de saber que ya estaba muerta.

viernes, 9 de marzo de 2012

Siempre dirán que cambie algo en ti, constantemente.....

Aun sigo pendiente de ti y me extraña que aquel romanticismo meloso del cual decías no ser devota, aflore hoy en ti. Antes decían de ti que eras una amargada y que yo había llegado a ti, cambiándote, sonreías mas, parecías ser feliz. Ahora que la soledad me abruma, supongo, que el vació que deje fue fácilmente cubierto. La Amargada cursi supo con magistral destreza mezclar los sentimientos de tal modo que le resultara perfecto el presente sin mi.

Me comento una vez que contaba con algún tipo de don, tal, que le permitía ver gente muerta. Dicha historia no me causo gracia, sino temor por la seriedad con la que fue narrada. Pero para su dicha sabrá que mientras ella viva yo también estaré vivo para que así, no tenga la mala suerte de verme alguno de estos días. (Asegurarte vivir mientras vivas, asegurando el destino del cual se soy dueño, te aseguro mi vida para no vivirla contigo, escupiendo al cielo y evitando la saliva desparramada en mi rostro, confiando esta verdad en el supuesto que según yo aun no he vivido, sintiendo pendiente cosas en mi, afirmando la vida como sostén de sueños, de vagas realizaciones, de un destino imaginado, de deseos que se difuminan, sin cargar culpas - sabiendo que estas obstruyen cualquier quimera.)

El mundo del cual dicen que es chico, lo veo tan ancho y ajeno. Vienes y no te encuentro, no me cruzo por azar contigo, voy hacia ti y tus pasos no sobrepasan las lineas que dividen en cuadrados la vieja vereda que antes caminabas hacia mi encuentro. Demoro en entender que el camino recto que sigues no podrá confundirse con la forma chueca de mi andar.

Esta amistad mía no es algo de lo que tenga que enorgullecerme. No me resiente ese desprecio. Lo considero inteligente y envidiable.

sábado, 3 de marzo de 2012

¿A que se debe esta extraña tristeza?

Me eche a dormir sin ganas de nada y desperté peor. Creí que las cosas ya habían terminado entre los dos, pero me ahonda una culpa extraña. Hoy quisiera morir o escapar, tengo tantas cosas que hacer que no hago nada. Espere encontrarte hoy, busco verte un rato, solo para retener mis cosas, llevármelas y leerlas luego, en soledad, se que te hice daño y no me perdono, pero los días corren, se que que perderme fue lo mejor que te ha sucedido, me alegra que vivas sin mi.

Ahora me toca tratar de alegrarme viviendo conmigo, siendo yo, como soy, como fui.

domingo, 26 de febrero de 2012

Ya no me das pena


Esa arrogancia demuestra tu necesidad de afecto, que inevitablemente no conseguiste de mi. Esa Valentía de no querer saber de mi, me alegra. Insistirte convertiría esta alegría en un chiste.
Y la realidad es que ya perdí las ganas de reírme.

No te alejes tanto .....


El Amor es para los inocentes,
no me extraña,
siempre he sabido que soy culpable.

Iré dejando obras incompletas,
malos recuerdos,
viejas amistades,
me quedare solo,
con la gracia de saber que soy odiado
y también querido.

Ego, te absuelvo.